El secretario general del PSOE de Burgos, Luis Tudanca, exige al PP un compromiso presupuestario de 35,5 millones de euros a través de las administraciones en las que gobierna para iniciar el desarrollo de un plan alternativo a la central nuclear de Santa María de Garoña en su entorno de referencia.
El líder de los socialistas burgaleses calcula que el Gobierno ha de incluir en los PGE de 2013 una partida de 25 millones de euros- que el PP votó en contra en el Congreso y en el Senado-, la Junta otra de 10 millones de euros y la Diputación de Burgos alrededor de medio millón en sus respectivas cuentas.
Y es que el PSOE, ha dicho, está dispuesto a sentarse con los responsables del Partido Popular para establecer las bases de unas inversiones que contribuyan a generar empleo, mejorar las infraestructuras y promover el turismo en los alrededores de la planta atómica tras el cese de su actividad. “Eso es el plan alternativo”, recalca Tudanca.
El líder de los socialistas burgaleses espera que el Gobierno no rectifique en su decisión y que el Congreso de los Diputados apruebe el jueves el impuesto sobre la producción de combustible nuclear gastado y residuos radiactivos resultantes de la generación de energía nucleoeléctrica. Unas tasas que son la causa de que las eléctricas propietarias de esta central hayan decidido desconectarla de la red eléctrica en la pasada noche y amenacen con hacer lo propio con la de Almaraz, que ha pospuesto la recarga de combustible hasta enero.
“No sería de recibo que el Gobierno sucumbiera a los intereses de las eléctricas”
Según Nuclenor, esta reforma energética le costará 153 millones de euros al año en el caso de Garoña, más los 120 que ha de invertir en las obras derivadas del accidente de Fukushima. Pero Tudanca advierte: “si el PP accede el próximo jueves a retirar este impuesto, sería la puntilla a un Gobierno que ha perdido el rumbo, aunque yo espero que no lo haga”.
Además, ha dicho, esa marcha atrás sería “inaceptable” por parte de un Ejecutivo que ha aprobado importantes recortes en las pensiones, en dependencia, en la sanidad pública y en la Educación. En su opinión, no sería de recibo que ahora Rajoy se preocupara por los intereses de unas compañías eléctricas que “se han hinchado a ganar dinero con Garoña”. “Nuclenor es una empresa privada que está para ganar dinero, no para preocuparse por los habitantes de la comarca, y lo está demostrando con creces”, ha añadido.
“Herrera y Rico deben dimitir si no pintan nada”
El PSOE, convencido de que la vida útil de la central burgalesa ha finalizado, y que dio en la pasada legislatura los pasos para su cierre en 2013, acusa ahora al PP de haber hecho demagogia con esta decisión del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y de intentar eludir sus responsabilidades.
En ese sentido, el secretario general del PSOE de Burgos ha sido especialmente crítico con la actitud del presidente del PP de Castilla y León y del Gobierno autonómico, Juan Vicente Herrera, así como con el presidente del Partido Popular de Burgos y de la Diputación Provincial, César Rico.
“Son su Gobierno, su mayoría absoluta y sus presupuestos los que están provocando esta situación de incertidumbre y, por lo tanto, que dejen de enviar cartas a los periódicos, como ha hecho Herrera este fin de semana y que tomen medidas, porque no están para escribir artículos de opinión, sino para adoptar decisiones y, si no pintan nada, deberían dimitir”, ha sentenciado.
Ander Gil preguntará en el Senado por esta “incertidumbre”
Y mientras que los responsables públicos de la Comunidad y de la provincia siguen limitándose al género epistolar como única medida de rechazo a los recortes que está padeciendo esta provincia, como es el caso de la supresión de las guardias médicos, los parlamentarios socialistas no se van a cruzar de brazos.
Sin ir más lejos, el senador del PSOE por Burgos, Ander Gil, formulará mañana una pregunta por la vía de “urgencia” al ministro de Industria, José Manuel Soria, sobre “este desbarajuste”, en palabras de Tudanca, que supone que los propietarios de la planta atómica burgalesa y el Gobierno estén “jugando al gato y al ratón” y prolonguen la situación de incertidumbre entre los y las trabajadoras de la misma, así como de los habitantes de la comarca cuyo medio de vida depende de su actividad.





