El Grupo Provincial Socialista ha empujado al PP a mojarse y a acordar que la Diputación prestará asistencia jurídica a los pueblos que, como los de Oña y sus alrededores y los de la comarca de Pradoluengo, han anunciado que recurrirán la supresión de guardias médicas por parte de la Junta.
El PSOE ha logrado este acuerdo plenario tras recordar al presidente de la Institución provincial, César Rico, los intentos en vano que esta Corporación ha realizado para paralizar esta decisión de la Administración regional. Entre otros, una moción en contra de esta medida que el PSOE presentó en octubre de 2012 y que se aprobó por unanimidad.
“Ya no sirven las palabras, señor Rico, ni que usted envíe cartas al consejero de Sanidad, ni que se manifieste en contra, porque esta misma mañana en el Pleno de las Cortes regionales y por segunda vez consecutiva en dos meses, el PP ha rechazado la petición socialista de reabrir las urgencias nocturnas que han cerrado en la Comunidad”, le ha advertido el portavoz del PSOE en la Diputación, José María Jiménez.
Según ha considerado, “esto significa que en su partido y en la Junta de Castilla y León a usted le ningunean; hoy tiene la oportunidad de demostrar si usted defiende los intereses de la provincia o los del Partido Popular”, ha insistido al presidente de la Diputación.
El PP, por su parte, ha alegado la imposibilidad legal de que la Administración provincial se persone en contra del cierre de las guardias médicas nocturnas, como deseaba el PSOE, ya que, según su portavoz, Borja Suárez, no puede considerarse parte afectada.
Sin embargo, sí podrá poner a disposición de los ayuntamientos afectados los servicios técnicos y jurídicos para que puedan acudir a la Justicia en contra de la medida.
Una contraoferta que han aceptado los socialistas y la representante del Grupo Mixto y que hoy se ha aprobado por unanimidad.





