La procuradora por Burgos del Grupo Parlamentario Socialista, Virginia Jiménez, insistió hoy que en que el denominado ‘Impuesto a Garoña’, es “una cortina de humo” que no va a recaudar ni un solo euro y que puede servir de excusa para que la central se convierta en un almacén de residuos.
Un impuesto, dijo, que es resultado de “una pataleta y un capricho” de la consejera después de pasar años defendiendo la continuidad de la central y su importancia para la zona y encontrarse con la decisión de cierre de Nuclenor.
“Como resultado de esa pataleta, la Junta que se había negado sistemáticamente a gravar con el impuesto medioambiental a Garoña cuando producía, ahora plantea un impuesto a dejar de producir”, remarcó Jiménez.
Asimismo, advirtió de que este impuesto podría ser utilizado por la empresa para mantener los residuos en la central y convertirlo en un almacenamiento. “La Junta tendría que obligar a la empresa a que, con carácter inmediato, retire dichos residuos”.
Con la negativa del PP a aceptar las enmiendas parciales, Jiménez anunció que el PSOE exigirá constantemente que se inviertan en la zona esos diez millones presupuestados para 2018 y que prometió el presidente de la Junta con carácter inmediato “independientemente de la recaudación”.
La procuradora Virginia Jiménez, en el Pleno de las Cortes





