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Iniciativa socialista en el Senado
El PP dice NO al cierre gradual de las nucleares
08/02/2012
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Gil critica la “inaceptable” excusa expuesta por los populares basada en que es una “moción innecesaria”, puesto que es “totalmente incoherente” con lo que está sucediendo: Suiza, Israel, Italia o Ale
El Partido Popular ha votado hoy, durante la sesión plenaria del Senado, en contra de la moción socialista que instaba al Gobierno a fijar un horizonte de cierre gradual de las centrales nucleares, al finalizar su vida útil de 40 años para las que fueron diseñadas, o antes si los exámenes técnicos detectan circunstancias que hagan aconsejable su cierre anticipado. En definitiva, la propuesta pretendía que se inicie un proceso desde 2013 hasta 2028 que termine con el parque nuclear español fuera de servicio.
Así, el senador socialista burgalés y miembro de la Comisión de Energía, Ander Gil, critica la “inaceptable” excusa expuesta por los populares, basada en que es una moción “innecesaria”, por ser “totalmente incoherente” con lo que está sucediendo. “El Gobierno del Partido Popular, va a contracorriente”, lamenta el senador. Y es que, durante el debate, los socialistas han recordado que la reciente catástrofe de Fukushima ha supuesto gravísimas consecuencias sociales, ambientales y económicas cuyos costes recaerán durante siglos sobre la ciudadanía de Japón. Esa situación ha provocado que países como Italia o Suiza se hayan replanteado su estrategia en relación al futuro de la energía nuclear. El caso más significativo ha sido el de Alemania, que dio marcha atrás a la reciente aprobación de la prórroga de la vida útil de sus centrales, y el día 31 de enero Japón limito la vida útil de las nucleares a 40 años.
Para Gil, desde que el Partido Popular asumió la Presidencia del Gobierno de la Nación, las malas noticias en materia energética y para el medio ambiente, “no han dejado de sucederse; por un lado la pretensión de revocar el cierre de Garoña y, por otro, aprobar una moratoria para las energías renovables”. Precisamente y en relación a los “constantes cambios de posicionamiento en torno a la planta burgalesa”, los socialistas recuerdan: “El Consejo de Seguridad Nuclear ha manifestado que la política energética y, por tanto, el futuro de Garoña, es responsabilidad del Gobierno central”.
También el socialista destaca que fue el PSOE el que en su día aprobó la moratoria nuclear, lo que en la práctica supuso que no se volviese a construir ninguna central nuclear más en nuestro país y es el PP el que ha decidido “invertir el proceso” y “aplicar esa moratoria a las renovables”.
En este sentido, Gil advierte al Partido Popular de que “más pronto que tarde, tendrá que apostar por un modelo energético diferente que se base en las fuentes de energía limpias”.
En contraposición a esta actitud, Gil expone la reciente y “coherente” propuesta del secretario autonómico castellano y leonés, Óscar López, de crear un impuesto a la energía nuclear, puesto que es “ilógico” que si Castilla y León ha apostado por las renovables, incluso con bonificaciones y ayudas, las penalice ahora con la ecotasa, como propone la Junta.
Así pues, Ander Gil defiende que si finalmente -puesto que a raíz de las incontables contradicciones es imposible saber cuál es el verdadero posicionamiento del Partido Popular- se mantiene abierta la planta nuclear de Santa María de Garoña "debería gravarse su actividad", ya que después de una inversión “de sobra amortizada", ahora “sólo genera ingresos -a unos pocos, concreta, puesto que en la zona sólo ha supuesto un freno a otro tipo de industrial-, por lo que debe pagar”.
Así Gil coincide con el encargado de defender la moción, el portavoz socialista en la Comisión de Industria, Turismo y Comercio, Jesús Alique, en que apostar por las energías limpias, seguras y sostenibles es hoy una “prioridad”, debido a la “imperiosa” necesidad que nuestro país tiene de disponer de un nuevo modelo energético que nos libere de la dependencia “insostenible” -del exterior- de los combustibles fósiles, que España compra en más de un 80% a terceros países.
Igualmente los socialistas desmontan el argumento de que la energía nuclear es una fuente “barata”, puesto que, para ellos, esta interpretación se debe “únicamente” a una lectura selectiva de los datos porque parte de un status quo en el que las centrales ya están construidas y además no tienen en cuenta el “altísimo” coste que genera el tratamiento de los residuos en el futuro.
Así, el PSOE ha reiterado que la energía nuclear, que es una fuente contaminante, puesto que hasta hoy no se ha encontrado ninguna respuesta a largo plazo para los residuos radiactivos.
El Partido Popular ha votado hoy, durante la sesión plenaria del Senado, en contra de la moción socialista que instaba al Gobierno a fijar un horizonte de cierre gradual de las centrales nucleares, al finalizar su vida útil de 40 años para las que fueron diseñadas, o antes si los exámenes técnicos detectan circunstancias que hagan aconsejable su cierre anticipado. En definitiva, la propuesta pretendía que se inicie un proceso desde 2013 hasta 2028 que termine con el parque nuclear español fuera de servicio.
Así, el senador socialista burgalés y miembro de la Comisión de Energía, Ander Gil, critica la “inaceptable” excusa expuesta por los populares, basada en que es una moción “innecesaria”, por ser “totalmente incoherente” con lo que está sucediendo. “El Gobierno del Partido Popular, va a contracorriente”, lamenta el senador. Y es que, durante el debate, los socialistas han recordado que la reciente catástrofe de Fukushima ha supuesto gravísimas consecuencias sociales, ambientales y económicas cuyos costes recaerán durante siglos sobre la ciudadanía de Japón. Esa situación ha provocado que países como Italia o Suiza se hayan replanteado su estrategia en relación al futuro de la energía nuclear. El caso más significativo ha sido el de Alemania, que dio marcha atrás a la reciente aprobación de la prórroga de la vida útil de sus centrales, y el día 31 de enero Japón limito la vida útil de las nucleares a 40 años.
Para Gil, desde que el Partido Popular asumió la Presidencia del Gobierno de la Nación, las malas noticias en materia energética y para el medio ambiente, “no han dejado de sucederse; por un lado la pretensión de revocar el cierre de Garoña y, por otro, aprobar una moratoria para las energías renovables”. Precisamente y en relación a los “constantes cambios de posicionamiento en torno a la planta burgalesa”, los socialistas recuerdan: “El Consejo de Seguridad Nuclear ha manifestado que la política energética y, por tanto, el futuro de Garoña, es responsabilidad del Gobierno central”.
También el socialista destaca que fue el PSOE el que en su día aprobó la moratoria nuclear, lo que en la práctica supuso que no se volviese a construir ninguna central nuclear más en nuestro país y es el PP el que ha decidido “invertir el proceso” y “aplicar esa moratoria a las renovables”.
En este sentido, Gil advierte al Partido Popular de que “más pronto que tarde, tendrá que apostar por un modelo energético diferente que se base en las fuentes de energía limpias”.
En contraposición a esta actitud, Gil expone la reciente y “coherente” propuesta del secretario autonómico castellano y leonés, Óscar López, de crear un impuesto a la energía nuclear, puesto que es “ilógico” que si Castilla y León ha apostado por las renovables, incluso con bonificaciones y ayudas, las penalice ahora con la ecotasa, como propone la Junta.
Así pues, Ander Gil defiende que si finalmente -puesto que a raíz de las incontables contradicciones es imposible saber cuál es el verdadero posicionamiento del Partido Popular- se mantiene abierta la planta nuclear de Santa María de Garoña "debería gravarse su actividad", ya que después de una inversión “de sobra amortizada", ahora “sólo genera ingresos -a unos pocos, concreta, puesto que en la zona sólo ha supuesto un freno a otro tipo de industrial-, por lo que debe pagar”.
Así Gil coincide con el encargado de defender la moción, el portavoz socialista en la Comisión de Industria, Turismo y Comercio, Jesús Alique, en que apostar por las energías limpias, seguras y sostenibles es hoy una “prioridad”, debido a la “imperiosa” necesidad que nuestro país tiene de disponer de un nuevo modelo energético que nos libere de la dependencia “insostenible” -del exterior- de los combustibles fósiles, que España compra en más de un 80% a terceros países.
Igualmente los socialistas desmontan el argumento de que la energía nuclear es una fuente “barata”, puesto que, para ellos, esta interpretación se debe “únicamente” a una lectura selectiva de los datos porque parte de un status quo en el que las centrales ya están construidas y además no tienen en cuenta el “altísimo” coste que genera el tratamiento de los residuos en el futuro.
Así, el PSOE ha reiterado que la energía nuclear, que es una fuente contaminante, puesto que hasta hoy no se ha encontrado ninguna respuesta a largo plazo para los residuos radiactivos.





